Los responsables del atroz crimen fueron su madre y su padrastro, quienes lo maniataron con precintos para propinarle una feroz paliza en la que le fracturaron varios huesos.
El personal del Hospital Eduardo Oller de Solano fue testigo del aberrante asesinato de un niño de 6 años torturado por su madre y su padrastro, quienes lo maniataron con precintos, lo golpearon salvajemente hasta fracturarle varios huesos y hasta lo quemaron con agua hirviendo “porque no hacía caso”. El pequeño, identificado como Dylan Uriel Marchioni, fue trasladado sin vida al nosocomio municipal con todo su cuerpo desfigurado a raíz de los golpes y quemaduras, motivo por el que los médicos llamaron de inmediato a la policía. En un primer momento, al ser interrogados por el fiscal de Quilmes Jorge Saizar, la pareja sospechosa inventó una falsa coartada en la que declararon que, alrededor de las 6.30 de ayer, alguien golpeó las manos a su casa, ubicada en el partido de Almirante Brown, y que al salir vieron a su hijo tirado en la vereda, todo lastimado y con el documento de identidad entre las piernas, por lo decidieron llevarlo a una guardia. La madre, además, aseguró que la criatura no estaba a su cuidado y que vivía con unos tíos paternos. Sin embargo, gracias al accionar de efectivos de la Comisaría 4ta. de Quilmes, rápidamente el fiscal pudo comprobar que la joven había mentido, ya que el nene estaba con ella desde hacía más de un año padeciendo violencia física y psicológica, con la complicidad de su pareja en los maltratos. Acorralados y sin argumentos, la mujer, de 26 años e identificada como Cintia A., y su concubino, Luis B., de 29 años, confesaron el inhumano crimen de Dylan, a quien sometían con crueldad a torturas, golpes y quemaduras. Incluso, la madre asesina relató que las marcas que tenía el niño en las muñecas eras de precintos que le habían colocado para que no se mueva. Según publicó el portal Radar del Sur, en su declaración la mujer brindó detalles del momento de la muerte de Dylan, a quien, durante la madrugada, porque “no le había hecho caso”, ella y su pareja comenzaron a golpearlo hasta notar que el pequeño “ya no lloraba, ya no se movía, ya no respondía”, por lo que decidieron llevarlo al hospital de Solano. Tras confesar el enfermizo homicidio, ambos quedaron inmediatamente detenidos en la seccional policial con jurisdicción en Solano (4ta.). Debido a que el calvario de Dylan ocurrió en una vivienda de la calle Humahuaca al 700, de la localidad de Claypole (partido de Almirante Brown), el fiscal Saizar giró la causa e intervino la Unidad Funcional de Instrucción N° 2 de Lomas de Zamora, desde donde determinaron que Cintia A. quede detenida por “Homicidio agravado por el vínculo”, mientras que su pareja, Luis. B., sólo por “Homicidio”.
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