Lo reveló el ministro de Gobierno provincial. Dijo que no se cumplió el protocolo y que se cometió una ilegalidad.

El entrenamiento de terror sufrido por los cadetes en la Escuela de la Policía provincial ocurrió el lunes de la semana pasada. Recién al conocerse la muerte de Emanuel Garay (18), el Gobierno de La Rioja anunció la remoción del jefe de la Fuerza, Luis Páez, y del secretario de Seguridad, Luis Angulo. Antes había resuelto el descabezamiento de la cúpula de la institución donde ocurrió todo. Y en las últimas horas reveló que analiza que la escuela deje de depender de la Policía.

“Hablé con la cúpula de la Policía y con el secretario de Seguridad, estaban desorientados. Hay protocolos para el entrenamiento, pero no establecen este grado de rigurosidad, hubo una ilegalidad, el incumplimiento del protocolo. Estamos consternados en La Rioja porque esto no debió ocurrir de ninguna forma”, sostuvo hoy el ministro de Gobierno interino, Juan Luna.

El funcionario defendió además la reacción del Poder Ejecutivo en torno al caso: “El martes (6 de febrero) se desplazó a toda la cúpula de la Escuela de Policía. Se inició un sumario administrativo en Asuntos Internos y se dispuso el arresto (administrativo) de ocho oficiales, que es toda la cúpula, de manera inmediata. El viernes, el Gobierno interpuso una acción penal y se concretó la detención de los ocho oficiales. En ese momento, se concretó el desplazamiento de la cúpula de toda la Policía y del secretario de Seguridad”, expresó en declaraciones a FM La Patriada.

A raíz del brutal entrenamiento, hospitalizaron a un total de 18 cadetes, según se informó oficialmente.

En 2015, tras un caso similar que no tuvo consecuencias graves, el Gobierno de la Rioja empezó a trabajar junto al Ministerio de Seguridad de la Nación para revisar los protocolos de trabajo de la Policía.

Consultada por Clarín, la ministra Patricia Bullrich afirmó: “Es muy triste lo qué pasó. Es un extremo que no puede practicarse. El entrenamiento debe contemplar las condiciones del ambiente y ser cuidadosos con la gente. Hemos hablado con el gobernador (Sergio Casas) y no bien nombre las nuevas autoridades de seguridad firmaremos un convenio para instrumentar capacitación al personal policial que trabaje en las escuelas”.

Patricia Bullrich: "Es muy triste lo que pasó. Es un extremo que no puede practicarse".

Por su parte, el jefe de la Policía Federal Argentina (PFA), comisario general Néstor Roncaglia, opinó que “la instrucción policial es intensa ya que es una cuestión de supervivencia. Hay una exigencia física, pero no privarlos de los derechos del hombre, como un vaso de agua. Es un extremo y no estoy de acuerdo”.

La escuela fue cerrada apenas se conoció la muerte del cadete. “Se está analizando que deje de depender de la Policía”, dijo Luna y completó: “Hacemos una profunda autocrítica y queremos una reforma profunda de la escuela porque esto no puede volver a pasar”.

CLARIN.-

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