Luego de arrastrar una pérdida del 14,1% la semana pasada-y de tener un miércoles negro con caída del 8,9%-, la Bolsa subía un 7,5%, al promediar sus negocios. El índice bursátil Merval ascendía a la zona de los 27.190 puntos a las 13.27, luego de ceder un 2,8% en la víspera anterior. La fuerte alza es liderada por firmas energéticas y financieras.

 
 

Los activos financieros argentinos están pasando por un momento de marcada volatilidad que, más allá del contexto internacional de incertidumbre (por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y la suba de las tasas internacionales), es explicado por la desconfianza creciente que el mercado le tiene a las metas económicas del Gobierno.

Entre las acciones más relevantes de la plaza sobresalían las de la distribuidora Metrogas, con alza del 13,3%; las del Banco Macro, con un 13,2%; Transener, con 12%, y Pampa Energía, con una suba de 11,3%.

En tanto, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street operan con importantes ganancias, logrando en varios casos subas de dos dígitos.

 
 

Los ADR de Banco Macro encabezan los avances, con un alza del 16,2%. A su vez, los papeles de Banco Francés aumentan un 13,9%; los de Edenor, un 13,5%; los de Loma Negra, un 13%; los de Pampa Energía, un 12,8%; los de Banco Supervielle, un 12,6%; y los de Transportadora Gas del Sur, un 12,3%.

"Los precios de algunas acciones estaban cerca de los mínimos cuando se analiza sus valuaciones. El mercado tomó esto como una oportunidad de compra más allá de la falta de confianza que todavía existe en el Gobierno y de su capacidad de manejar la crisis. Para recuperar la confianza hay que estabilizar el tipo de cambio por un tiempo prolongado, empezar a bajar la tasa de interés y que el rendimiento de los bonos argentinos se alineen con sus pares de la región. Mientras esto no suceda tendremos un mercado con estas volatilidades", opinó Virgilio Mayol, director de Max Valores.

Las acciones argentinas habían tenido un buen rendimiento el día después de que el país fuera recategorizado emergente por la sociedad MSCI, pero los días que siguieron sufrieron una caída sostenida por las dudas acerca de la economía del país y el crecimiento de la aversión al riesgo global.

 

"Hay oscilaciones del mercado propias de la especulación, no tiene nada que ver con la realidad argentina. Nada en particular te hace ser tan optimista hoy y tan pesimista la semana pasada. Mientras no se corrija la tasa de interés el país va a estar peor. A este ritmo de tasas no llegamos a fin de año. No hay empresa que pueda pagar eso", señaló Miguel Arrigoni, CEO del Grupo First.

"Todo el mundo mira el dólar, pero todos vivimos de la tasa: desde los que pidieron un préstamo UVA hasta las pymes. No hay nada que convalide ni la suba ni la baja de las acciones. Todo esto es especulativo, son corrientes de plata que entran y que salen, y que están buscando hacer la diferencia.Además del problema internacional, la Argentina es más propensa a justifica movimientos bruscos accionarios. Cualquier excusa te sirve para vender y comprar", agregó Arrigoni.

 

Por su parte, Nicolás Dillenberger, manager del Grupo Loyalty, indicó: "Lo de hoy es un claro rebote por oportunidades de compra, tanto en bonos como acciones. Es imposible que la Argentina no se contagie de la turbulencia internacional, más allá de que considero que las medidas tomadas por el equipo económico en las últimas semanas son acertadas y el mercado las aprueba. En la medida que se pueda contener al dólar (sin dejarlo quieto porque nos quita competitividad y ayuda a licuar deuda), se podrán bajar las tasas y la economía real comenzará a arrancar. Todo esto genera confianza y vuelve el apetito por activos argentinos".

Asimismo, el mercado cambiario también soporta una inusual turbulencia que afecta a las transacciones con activos domésticos, lo que se refleja en una devaluación de casi un 30% en el peso en las últimas nueve semanas.

"Los motivos de las caídas violentas y las posteriores subas es un tema de una marcada volatilidad. Cuando hay una sensación de estrés financiero en un determinado país, como el que estamos pasando ahora nosotros, los precios se mueven en conjunto, ya no hay tanto ponderancia de lo que son las noticias en particular de una determinada empresa, sino que es un tema de coyuntura", explicó Nicolas Litvinoff, director de Estudinero.net.

"Las razones tienen que ver con la confianza y la desconfianza que hay hacia el Gobierno, y en base a eso hay muchos rumores, y los rumores mueven al mercado en el corto plazo. Además, en el mercado hay una estación de sobreventa, desde el punto de vista del análisis técnico (lo que miran los traders), habiendo caído el Merval en dólares más de un 50% este año. Eso genera una situación de sobreventa en el corto plazo, y cuando eso sucede se corrige con algún rebote posterior. Los rebotes son situaciones de corto plazo que no cambia la tendencia de fondo que sigue siendo bajista. Son simplemente rebotes técnicos o reacomodamiento de posiciones", agregó Litvinoff.

 

Top