Con el paso del tiempo las tarifas de los servicios como agua, electricidad o el cable fueron actualizándose al mismo ritmo de la inflación, en algunos casos por encima del incremento de precios, mientras que el valor de las cuotas de una vivienda construida por el Estado se mantuvo casi congelado.

Esto provocó una gran brecha que en algunos casos volvió casi ridículo el valor de una cuota de viviendas en comparación con los que debe pagar alguien que tomó un crédito hipotecario para poder comprar una casa.

Y si bien muchas familias pudieron durante estos años no realizar ajustes gracias al valor de la cuota cobrada por Vivienda, hoy hay funcionarios que ven necesario que también los usuarios hagan algún esfuerzo.

Para ello deberán trabajar en varios frentes a la vez: por un lado tendrán modificar la norma y necesitarán reunir los consensos necesarios. A la vez deberán convencer a los beneficiarios de que tendrán que abonar más.

Por eso de momento los funcionarios del Instituto de Viviendas están estudiando qué camino tomarán y una solución podría ser atar la actualización con la variación de los ingresos de las familias.

Si bien podría ser un tanto complejo transitar por este camino, dado que debe crearse una fórmula de ajuste, también implica mantener la visión social del Instituto de Viviendas que desde que nació dio respuestas a miles de familias chaqueñas.

A su vez al atar a los ingresos aquellas familias que no tienen un trabajo formal o sus haberes son bajos verán como las cuotas no variarán y por lo tanto no deberán tener problemas frente a varias medidas que toma el gobierno nacional.

Más cambios

También en estos años se impusieron varios cambios, como un mayor control para lograr que las viviendas lleguen a las personas que más las necesitan y no exista un reparto político de las unidades habitacionales.

Y este año el gobierno nacional creó el registro que “deberán utilizar todo los distritos que usen los recursos nacionales para desarrollar planes. De esta manera eliminarían la discrecionalidad en la asignación”.

“Tendrá como finalidad ser una herramienta tecnológica de registro, identificación, selección o adjudicación de beneficiarios, a los fines de conocer y validar la demanda de soluciones habitacionales y futuras adjudicaciones que se realicen”, expresó el gobierno nacional en la medida.

Estas modificaciones intentan también generar un cambio cultural tanto en la sociedad como en las familias que fueron beneficiadas con estas viviendas elaboradas por el gobierno y que hasta hace poco fue la única forma de acceder a una vivienda.

Hoy el gobierno nacional plantea que las viviendas realizadas por el Estado estén destinadas las familias de bajo recursos mientras que el resto deberán concretarse mediante desarrollos privados o con créditos.

Y para ello se necesita que los préstamos funcionen. Lamentablemente hoy la inflación y las trabas burocráticas provocan que estas herramientas pierdan eficacia perjudicando a miles de familias chaqueñas.

DIARIO NORTE.-

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